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lunes, 23 de julio de 2012

Avocado: El Abogado de la Salud


Hablemos hoy sobre una fruta que pocos piensan que es fruta: el aguacate.
Hace poco mi amigo Hemi, de Fooducate, publicó un excelente artículo sobre el aguacate, y eso me dio la idea de compartir con mis lectores algunos hechos y mitos con respecto a esta maravillosa fruta.

Ciertamente los brasileños (y los indonesios) la usan dentro del rango de las frutas. Hacen batidos y le agregan azúcar o chocolate, como si se tratara de fresas, piña, melón, o cualquier otra fruta, y a mí, al principio, me pareció algo absurdo. Jeje, eso nos pasa cuando no conocemos acerca de la etnicidad de los alimentos y su preparación.
La mayoría de nosotros, en cambio, los usa dentro de las ensaladas, como base para servir otros alimentos, en mojitos como la guasacaca venezolana, o en el famoso guacamole mexicano.
Indistintamente del modo de prepararlo, el aguacate es un extraordinario alimento.

A la izquierda, Avocado Shake (Autor: Jpatokal, Creative Commons)
A la derecha, Parrilla de bacalao y Aguacate, www.lasopadetomate.com)

Su historia conocida, según la arqueología, se remonta a México y al menos a 10.000 años AC. Otros datos arqueológicos e históricos lo ubican en la cultura inca (900 años AC), Jamaica (siglo XVII), Brasil (siglo XVIII), y otros países centro y suramericanos (desde el siglos XVI en adelante). Es muy probable que haya sido llevado al resto del continente americano después de ser descubierto por los conquistadores españoles.
Su nombre deriva del vocablo ahuacátl (idioma azteca nahualt); también de origen nahuatl es el vocablo ahuacamolli, o guacamole, con el que los aztecas designaban una especie de sopa o caldo hecho con el aguacate. Dicho sea de paso, nada hay que le dé más sabor a un caldo o hervido, sea de pescado, carne o pollo, que unos buenos trozos de aguacate. Del quechua proviene la palabra palta, que es como lo conocen en los países más al sur, valga la redundancia, de Suramérica; y, como nota al margen, añado que la palabra inglesa AVOCADO me hace recordar a ABOGADO, y ciertamente pienso que el aguacate es un abogado de la salud.

Invariablemente mis pacientes, cuando les hablo de las bondades del aguacate, se quejan diciendo que su médico o nutricionista, y algunas veces su comadre o quien funge de título similar, les han prohibido el aguacate porque tiene muchas calorías, o peor aún, que tiene mucho colesterol.
El que la comadre se los diga, lo acepto. Pero me parece imperdonable que un “profesional de la salud” exhiba semejante ignorancia.
Así que veamos la información nutricional para que ustedes mismos se instruyan y aprovechen esta maravilla de la naturaleza.

De todas las frutas que existen, es la que más proteínas tiene, no mucha cantidad (3g), pero con un excelente perfil de aminoácidos. 

A la izquierda: Avocado (Autor Gabriel Hurley, Creative Commons)
A la derecha: Nutrientes en 1 taza de aguacate cortado en cubos
Una taza contiene, como puedes ver en la tabla nutricional, 22g de grasa, pero solamente 2g de ellos son grasa saturada, con CERO colesterol. El resto de la grasa (9.8g) es básicamente MONOINSATURADA (omega 9), como la del aceite de oliva, de ahí que yo acostumbro a decirle a mis pacientes que es como comer aceite de oliva SÓLIDO
Es fuente de vitaminas A, B, C, E, K; en esa taza hay el 30% del ácido fólico que necesitamos a diario; tiene alfa y betacarotenos, y luteína (un carotenoide muy importante para la visión); minerales, entre ellos potasio (notablemente más que el jugo de naranja o la banana). 
¿Y fibra? ¡10 gramos por taza! Lo cual hace su contenido de carbohidratos prácticamente insignificativo.

Algunos estudios han demostrado que el aguacate tiene un importante efecto protector contra el daño que ocasionan algunas toxinas en el hígado; otros estudios también apuntan hacia un efecto protector contra el cáncer oral, y los de mama y próstata.
No es de extrañar que todos estos nutrientes le hayan valido el nombre de ahuacátl, que significa en el lenguaje azteca “testículo”, porque le adjudicaban valores medicinales contra la infertilidad.

Bob Bergh, Ph.D., del Department of Botany and Plant Sciences en la Universidad de California, afirma que mucha de la información errónea sobre el aguacate puede provenir del artículo "The Avocado and Human Nutrition, Some Human Health Aspects of the Avocado", publicado en 1992. Bergh también afirma que esta fruta tiene ventajas importantes: “es útil para el control del peso; es un alimento nutricionalmente denso; fuente de importantes antioxidantes; fuente de proteínas originadas en frutas; fuente de fibra; un apoyo en la prevención del ACV (accidente cerebro-vascular); excelente para agregar a la comida infantil; y muchos otros usos culinarios y en la salud”.

Amigos lectores: hay tanto material sobre los beneficios del aguacate que podría escribir un libro. Pero, para honrar el dicho popular “…vayamos al grano”, concluyo diciéndoles:
Para mí, mas bien es hora de aprovechar la época de aguacates y agregarlos a tantas comidas como podamos.

¡¡¡Bon Apetit!!!

lunes, 16 de julio de 2012

Carl Rehnborg: El Padre de la Industria de las Vitaminas


Este es el tercer articulo de la serie sobre Carl Rehnborg (Carl Rehnborg el Leonardo da Vinci de la Nutrición y Carl Rehnborg: el principio de Nutrilite). He querido extenderme sobre este hombre brillante como un homenaje a sus inquietudes e incesante curiosidad que nos han llevado más allá de las fronteras científicas convencionales, así que hoy les comparto algo más sobre su historia.




A Carl Rehnborg le llevó varios años lograr una distribución exitosa de los suplementos Nutrilite desde que produjera el primer concentrado de plantas para consumo humano en 1934. Con el respaldo financiero que significó esta comercialización exitosa, Carl Rehnborg pudo finalmente consagrarse a lo que más amaba: investigar y dedicar un sinnúmero de horas a mejorar los procesos de hacer extractos vegetales, cómo hacerlos más disponibles dentro del organismo humano, y explorar la obtención de otros extractos.

Era una época en la que, al principio, no existían otras compañías que produjeran suplementos para consumo humano, por lo que la Dra. Artemis Simopoulos, fundadora del The Center for Genetics, Nutrition and Health, y experta en Omega 3, calificó a Carl Rehnborg como el Padre de la Industria de las Vitaminas.

El impacto que tuvo Nutrilite hizo que pronto proliferara la producción de vitaminas llamadas “one-a-day”, (una al día), pero como la misma Dra. Simopoulos observa, ninguna de ellas contenía extractos de plantas. Hechas básicamente con vitaminas sintéticas y escasos minerales, estos suplementos "one-a-day" estaban lejos de cubrir las necesidades de las personas, por lo que Nutrilite se expandió rápidamente. En 1947 Nutrilite llegó a un crecimiento en ventas en el orden de los 2 millones de dólares, y al año siguiente, esta cifra se duplicó.

Carl Rehnborg sabía cuán vitales eran las sustancias presentes en estos extractos de plantas. Muchos años más tarde han sido reconocidas como importantes para la nutrición, y se les conoce como “fitoquímicos” o “fitonutrientes”.


La visión de Carl acerca de la importancia de la nutrición es asombrosa: la comunidad científica de los años 40 decía que las 3 comidas diarias eran suficientes para aportar todo lo necesario para estar sanos. Aún hoy, a pesar de que ya han pasado 70 años, muchos médicos insisten en que no es necesario suplementar la alimentación. Pero las estadísticas no maquillan la realidad: hoy, como entonces, el aumento progresivo de enfermedades crónicas nos revela que carecemos de una protección adecuada.


Acerola. Autor: Eric Gaba (Sting), Wikimedia Commons
Carl Rehnborg perseguía ideas creadoras para ampliar los beneficios que sus productos pudieran aportar. Fue así que descubrió que la cereza acerola, una pequeña fruta muy ácida que se da en regiones tropicales y subtropicales, era muy rica en vitamina C. Hoy sabemos que tiene los mayores de niveles de vitamina C que se conocen en la naturaleza, amén de vitaminas A, B1, B2 y B3, así como bioflavonoides y otros fitonutrientes. 
La acerola contiene una forma de vitamina C que se absorbe muchísimo mejor que la sintética, que es la que comúnmente encontramos en los suplementos comerciales.

Carl deshidrató y concentró esta fruta en su punto de mayor contenido de fitonutrientes, cuando está aún verde, y la agregó al concentrado vegetal que distribuía Nutrilite.
Ésto resultó ser una buena y mala idea a la vez. La acerola enriquecía notablemente el contenido de vitamina C y fitonutrientes del concentrado vegetal, pero se dañaba fácilmente por acción de la humedad. Carl resolvió el problema produciendo una tableta con una cobertura que la hacía más fácil de tragar y al mismo tiempo protegía el delicado concentrado de vegetales de los efectos ambientales.También descubrió que una variedad de lombrices aireaba mejor el compost usado en los cultivos y decidió importarlas para sus granjas.

Arriba: proceso de encapsulado
Abajo: proceso de hacer tabletas

Carl no cesó nunca de investigar y mejorar la calidad de los suplementos Nutrilite. El pensamiento dominante que siempre lo impulsó fue poder restaurar el balance en la nutrición, y los beneficios de sus concentrados vegetales fueron clave indispensable para que lo lograra.


Mytinger y Casselberry usaron estos beneficios para promover la idea de que Nutrilite tenía capacidad de curar enfermedades. Los testimonios de miles de personas que habían mejorado drásticamente su salud sirvieron para apoyar sus folletos "How to get well and stay well" ("cómo ponerse y mantenerse bien"), una de cuyas páginas tenía el encabezado "how to cheat death" ("cómo burlar a la muerte"). 




A Carl, estos folletos lo enojaron muchísimo porque eran afirmaciones exageradas que colocaban a Nutrilite a la par de los curanderos charlatanes ("snake oil doctors") del Siglo XIX, y desvirtuaban su misión de restablecer el balance nutricional que el organismo utilizaba como apoyo vital para luchar contra las enfermedades.


Carl pronto se vio obligado a sustanciar los méritos de los concentrados de plantas, pero tuvo que ir hasta la Corte Suprema para lograr un acuerdo final en el que Nutrilite limitaba sus afirmaciones. Este acuerdo a la larga favoreció el posicionamiento de Nutrilite como un proveedor serio de suplementos nutricionales, ya que permitió colocar información en sus etiquetas acerca de todos los nutrientes que contenían los productos Nutrilite.

A pesar de que la FDA ha atacado a Nutrilite en más de una oportunidad, terminó por prevalecer la idea de Carl Rehnborg de que suplementando correctamente la alimentación, nuestro organismo podía recuperar su capacidad de luchar contra las enfermedades crónicas.
Nunca ha sido esto más verdad que en el día de hoy.

lunes, 9 de julio de 2012

Carl Rehnborg: el principio de Nutrilite

Desde la antigüedad, la medicina china, a diferencia de la occidental que pensaba que todas las enfermedades se originaban en gérmenes o en tóxicos, recurría a las hierbas y plantas para devolver al cuerpo el balance del que ha sido privado por una dieta deficiente. De esa manera, le proporcionaba los elementos de base para que el propio organismo fuera capaz de sanarse.

Carl Rehnborg, a través de una década de observaciones en China, se dio cuenta de que a medida que las personas migraban del ambiente rural a la ciudad, también cambiaban su alimentación basada en plantas por carnes, frituras y alimentos procesados, y se enfermaban con frecuencia. 



Por su trabajo en la industria láctea Carnation a principios del siglo XX, sabía que habían descubierto que las vacas alimentadas con alfalfa daban más leche. Carl supuso que en esa planta había alguna forma balanceada de nutrición, y comenzó a pensar en cómo procesarla para el consumo humano. El hecho de que a su padre, en 1924, le amputaran ambas piernas por arterioesclerosis, fue un elemento adicional para impulsar la búsqueda de una respuesta.

Arriba: Pasaporte de Regreso de China
Abajo: Primera familia
A pesar del escepticismo de la comunidad científica de  los años XX, que todavía no aceptaba que las enfermedades pudieran provenir de las carencias alimentarias, Carl creía que podía hacer un suplemento para hacer que la gente se sintiera mejor y fuera capaz de aumentar su capacidad de luchar contra las enfermedades. Todavía no sabía si el suplemento sería en forma de galletas, tabletas o polvo.


En 1927 regresó a los Estados Unidos con apenas 24$ en los bolsillos y el sueño de desarrollar un suplemento basado en plantas para mejorar la salud. Aunque carecía de dinero, no quiso emplearse y aceptó trabajos por su cuenta que le reportaban pocos ingresos y que, junto con la obsesión por encontrar la manera de producir los concentrados vegetales, finalmente derrumbaron su primer matrimonio. 
Sin la preocupación de cómo mantener a su familia, Carl se sumergió en sus investigaciones sobre cómo obtener extractos de alfalfa, berros, e incluso perejil. Diseñó un sistema para cosechar estas plantas de manera que nunca cayeran en el suelo y tuvieran que ser lavadas, porque pensaba que hacerlo les robaba nutrientes.

De acuerdo a la Dra. Artemis Simopoulos, fundadora de The Center for Genetics, Nutrition and Health, y experta en Omega 3, Carl Rehnborg fue un auténtico pionero en la investigación de la nutrición, adelantado por varias décadas a su época.

A pesar de trabajar intensamente hasta 18 horas diarias en el cultivo, cosecha, deshidratación y molido de las plantas, a Carl le llevó 7 años conseguir un primer suplemento que pudiera vender, y que consistió en un concentrado de plantas, una tableta masticable de minerales y un aceite soluble rico en vitaminas A y D.
Por primera vez en la historia moderna se había creado un concentrado de plantas con vitaminas y minerales, ideado para cubrir las deficiencia de la alimentación y asistir al organismo en la prevención de las enfermedades. ¿El año? 1934

Arriba: herramienta para recoger la cosecha sin que tocara el suelo
Abajo: deshidratación y concentración de la alfalfa

Al principio, Carl regalaba sus suplementos, pero sus amigos no se decidían a probarlos (uno de sus vecinos tildaba los suplementos de "alimento para conejos"), por lo que comprendió que él mismo tenía que darle un valor si quería que fuesen apreciados. Comenzó a buscar alternativas para comercializarlos de manera efectiva e incluso consiguió que se le entrevistase en la radio, lo que era todo un logro para esa época de finales de los años 30.

Para 1939, en la búsqueda de un nombre más adecuado para sus suplementos, Carl encontró un artículo científico escrito por Roger Williams, en el que se mencionaba la palabra Nutrilite (Nutrilitos) para referirse a “todos los elementos necesarios para la nutrición humana incluyendo, aunque no de manera limitada, a las vitaminas.”

Carl Rehnborg sabía por experiencia propia lo que significaba suplir al cuerpo de lo que Roger Williams llamaba Nutrilitos: un brebaje repugnante muy parecido en su contenido le había salvado la vida en Shanghai. Carl se enamoró del término y así nació Nutrilite Inc., y una nueva era en la suplementación alimentaria. Carl Rehnborg pasó a ser conocido como VITAMIN MAN (el hombre vitamina).

Izquierda: bandeja para encapsular los suplementos
Derecha: primeros suplementos Nutrilite

Obsesionado con hacer que las personas usaran estos concentrados y vitaminas para mejorar su salud, Carl intentó numerosas maneras de venderlos, e incluso se inscribió en el curso de ventas de Dale Carnegie. Uno de los profesores, el doctor en psicología William Casselberry, se impresionó con el suplemento, sus efectos y su potencial, y decidió buscar el apoyo de Lee Mytinger, un experto vendedor. Entre ambos pusieron en marcha una forma de comercialización basada en el sistema que usaban JC Penney y Sears para promover tiendas asociadas, y Mytinger-Casselberry se convirtió en el primer distribuidor exclusivo de Nutrilite en California.

Sin saberlo, Carl Rehnborg, Lee Mytinger y William Casselberry crearon el primer sistema multinivel del mundo y lanzaron a Nutrilite al justo camino de la fama.

Finalmente Carl Rehnborg lograba que sus concentrados de plantas llegaran a miles de usuarios que encontraban un suplemento no sólo fácil de digerir, sino de efectos extraordinarios sobre su salud.

Como todos los pioneros en cualquier campo, Carl Rehnborg pasó por etapas prolongadas de frustación y rechazo antes de llegar a producir un suplemento que pudiera ser usado en el consumo humano. Persistió, sin embargo, impulsado por la misión de devolver a la gente los micronutrientes que la sabia naturaleza había incluído en los alimentos, y que la industrialización les había robado mientras los procesaba.

lunes, 25 de junio de 2012

Características del Suplemento Ideal: LOCAVORE


La semana pasada vimos dos características acerca de los suplementos que debemos elegir: que sean naturales y orgánicos. ¿Qué más tener en cuenta? ¿Qué marcas son mejores?
Antes de ir a las marcas, veamos unos puntos muy importantes.

Empecemos con un nuevo vocablo y su razón: LOCAVORE. Aunque parece latín, en realidad se refiere a una persona cuya dieta consiste principalmente de alimentos cultivados localmente. Inicialmente fue un movimiento que se generó para crear una mayor conexión con las fuentes de alimentos, resistirse a los alimentos industrializados y procesados, y dar apoyo a la economía local. 
http://www.locavores.com/
Este movimiento nació en San Francisco, California, en el 2005. Locavore es un vocablo que podría ser traducido al español como “locavoro”, de mezclar “local” con “voro”, como se hace en “carnívoro” o en "herbívoro"Es esa suerte de vocablo moderno que nace de un grupo  local y que unos años después termina en el diccionario, por la fuerza misma que ejerce su uso continuo y universal (más o menos).

Cuando se usan alimentos orgánicos locales mejora dramáticamente el contenido de micronutrientes. Tomemos como ejemplo una ensalada “fresca” de espinaca: si no es local, probablemente viajó cientos de kilómetros hasta la tienda donde las compramos; y allí, quizás ha estado varios días en el refrigerador; nosotros, con frecuencia, no las comemos de inmediato (¡más refrigerador!). ¿Cuánto de los micronutrientes originales restan en esta ensalada “fresca” de espinacas? No hay que ser un matemático especializado para deducir que quedan mucho menos de los habían cuando se cosecharon.

Los Calton, en su libro NAKED CALORIES, establecen que LA PÉRDIDA DE MICRONUTRIENTES ES PROPORCIONAL A LA DISTANCIA QUE VIAJAN LOS ALIMENTOS.

Por lo tanto, si esperamos encontrar en un suplemento natural y orgánico los micronutrientes que pudieran ofrecer, un elemento en la selección debe ser si provienen o no de alimentos cultivados y cosechados localmente antes de ser procesados como fuente de un suplemento.

Cientos de compañías se jactan de usar micronutrientes adecuados, pero pocas viven su promesa de tomarlos de una fuente natural y orgánica. Y sólo UNA lo hace de alimentos cultivados y cosechados LOCALMENTE, no comprando la materia prima a terceros. A riesgo de que este artículo parezca una publicidad para esa compañía, no puedo darle la espalda a la realidad de suplementarnos con lo mejor. De hacerlo, estaría infringiendo una ley implícita en mi profesión como médico.

Hace 10 años tuve la oportunidad de viajar a Lakeview, California y ver por primera vez los terrenos que usa esta compañía. La sorpresa no es que fueran terrenos orgánicos. Provengo de una familia que, en Portugal, usa sus propias cosechas para proveer la mesa a diario, y que se niegan totalmente a usar algo más que el compost como fertilizante en sus tierras. La sorpresa provenía de que esta compañía cultiva y cosecha en sus propios terrenos orgánicos cada alimento del cual obtienen los micronutrientes que se usan en sus suplementos, y que una vez cosechados, se deshidratan casi de inmediato para iniciar el proceso que finalmente los llevará al producto final. Así sellan todos y cada uno de estos micronutrientes y los aprovechan con una pérdida mínima de su contenido. 


Mis ojos de científico no podían dar crédito al nivel riguroso de producción, a los cientos de procesos de alta calidad a los que eran sometidos los suplementos y que sólo se usan en las industrias farmacéuticas más estrictas. Pero por encima de todo, estaba el hecho del origen: terrenos propios, ricamente fertilizados por compost orgánico; semillas elegidas previo estudio de la riqueza de la potencialidad de sus componentes; rotación de los cultivos para mantener el manto milenario de minerales; control de plaga sin químicos industriales; aguas limpias y cristalinas en el riego.


En la imagen podemos ver en los tubos la misma secuencia que se sigue durante la procesamiento de la materia prima que se usa para la producción de los suplementos: el primero muestra las semillas de alfalfa antes de ser sembradas; el segundo, tiene la alfalfa ya cosechada y deshidratada; el tercero, las hojas de alfalfa finamente molidas; el cuarto, el concentrado líquido de esa alfalfa finamente molida, que se lleva a un proceso de extracción y separación muy similar al de la destilación en alambiques; el quinto tubo muestra el concentrado en polvo, y el sexto, el suplemento final en forma de tabletas.



Este proceso, concebido en los años 30 para producir NUTRILITOS (partículas con alto contenido de micronutrientes), dio lugar al nacimiento de una compañía que se llamó NUTRILITE, actualmente con más de 78 años de experiencia orgánica y concentración de micronutrientes, y con la capacidad de ofrecer el mejor producto proveniente de una agricultura local apoyada en lo mejor de la ciencia y de la naturaleza.

Un proceso concebido por un hombre que había sobrevivido a un campo de concentración en China a principios del siglo XX, y que regresó a Estados Unidos con el sueño de aplicar los principios que lo habían mantenido vivo durante su cautiverio.

Quiero compartir más con ustedes de esta historia extraordinaria, pero hoy sobreabundaría. Así que, como en las películas, concluyo este artículo con la invitación:

…continuará.

domingo, 17 de junio de 2012

Cómo Elegir Suplementos


Continuando en la tónica de estas 2 últimas semanas, veamos ahora cuáles suplementos usar.

Empecemos con el origen del suplemento a elegir. No con el tipo. Y la razón es muy importante: antes de discutir cuál suplemento aporta cuál nutriente, te invito a escogerlos tomando primero en cuenta su origen.

Esto significa determinar 2 aspectos fundamentales: de dónde provienen y qué ventajas ofrecen de acuerdo a su procedencia. Para mí es claro ahora, pero no lo fue durante casi todo el ejercicio de mi vida profesional.

En medicina nos educan básicamente en cuanto a qué hace un nutriente en particular. La adecuacidad de la procedencia nunca estuvo en el tapete. Y déjame comentarte que para nada es lo mismo un suplemento SINTÉTICO que uno NATURAL. Así como no es lo mismo un nutriente AISLADO que uno que forma parte de los alimentos, ya vengan de los vegetales o del reino animal.

El SINTÉTICO puede ser QUÍMICAMENTE igual en su estructura al que nuestro cuerpo necesita pero no implica que puede ser absorbido o utilizado por las células de nuestro cuerpo. ¿La razón? Estamos diseñados para aprovechar lo que viene dentro de nuestros alimentos.

¿Quiere decir que TODOS los nutrientes sintéticos son inadecuados? Todo depende de su BIODISPONIBILIDAD (o capacidad de ser absorbidos y llevados a una forma que nuestras células “entiendan”). Usualmente los NATURALES nos son más “familiares” pues provienen de fuentes a las que nuestro cuerpo ya viene acostumbrado por millones de años.


Eso nos lleva a nuestro segundo punto: un nutriente AISLADO está en franca desventaja al momento de hacerse BIODISPONIBLE; su interacción con otros nutrientes presentes dentro de un mismo alimento generalmente lo hace ser más BIODISPONIBLE. Cuando proviene de un alimento y forma parte de un conjunto de nutrientes que están presentes allí presentes, hay superioridad en la absorción y la utilización inmediata de ese nutriente. 
Esta acción favorecedora del conjunto se conoce como SINERGIA: unos se potencian a otros, y el resultado final es mayor que la suma de las partes. Suena como una propiedad matemática, pero es simplemente una propiedad de la naturaleza.

Muy bien, entonces natural y preferiblemente dentro de un alimento. Pero ya vimos que los alimentos ya no tienen lo que solían tener, y están, muchos de ellos, muy contaminados. Puedes decir, “no entiendo” o “es contradictorio”. Y ciertamente no te falta razón.

Por lo que agrego: deben ser ORGÁNICOS. No tiene sentido que sean NATURALES, que vayan en CONJUNTO con otros nutrientes dentro de un alimento, pero estén llenos de pesticidas o contaminantes químicos.

¿Qué quiere decir, exactamente, ORGÁNICOS?
Una cosecha orgánica debe provenir de suelos SIN pesticidas y fertilizantes sintéticos ni semillas genéticamente modificadas.
El ganado “orgánico” debe tener acceso regular a pastos, no ser alimentados con productos genéticamente modificados, ni haber recibido hormonas o antibióticos.
Los alimentos no deben ser procesados usando irradiación, aditivos químicos o solventes orgánicos.

Plowing Farmer, Wikimedia Commons

Aunque suena a término moderno, ORGÁNICO, en cuanto a su significado, es una palabra tan antigua como la agricultura: tiene, al menos 10.000 años. No es de sorprender, entonces, que a nuestro cuerpo le sea extraño lo que no es orgánico.

The Organic Center publicó recientemente (2008) una revisión de 97 estudios científicos que comparaban la superioridad nutricional (61% mayor) de los alimentos orgánicos con sus pares de suelos no orgánicos y la mayor presencia de antioxidantes (75% más).
En otro estudio publicado en el 2008, al comparar cierto tipo de mandarinas cultivadas dentro de una misma granja pero en dos suelos diferentes, uno convencional y el otro orgánico, se encontró que había poca diferencia en cuanto a vitamina C o el tamaño de la fruta (la orgánica era algo más pequeña), pero al comparar el jugo producido por los dos tipos de mandarinas, la orgánica daba un jugo con color intenso, contenían 8 minerales en mayor cantidad (3 de ellos en más del 50%), y tenían 40% más beta caroteno (de ahí la intensidad del color).

A pesar de la gran cantidad de estudios publicados, lamentablemente muchos científicos, médicos incluidos, sólo le reconocen el mérito a los productos orgánicos en cuanto a estar libres de tóxicos, y son escépticos en cuanto a su superioridad nutricional.

¿Mi recomendación? Suplementos naturales, que provengan de alimentos orgánicos deshidratados y concentrados, de manera tal  que mantengan todos sus nutrientes y antioxidantes para aprovechar la sinergia entre ellos y hacerlos más biodisponibles y efectivos.
Más la próxima semana.



lunes, 11 de junio de 2012

Micronutrientes: Cómo Funcionan


En el artículo de la semana pasada se me olvidó incluir dentro de los micronutrientes a los ácidos grasos esenciales y los micronutrientes accesorios, como la coenzima Q10 y los fitonutrientes o antioxidantes presentes en las plantas (de “phitos”, plantas en griego). ¡Menudo olvido!
Así que hoy pretendo ampliar un poco ese artículo.

Recordemos entonces que los macronutrientes se caracterizan por estar presentes en grandes cantidades dentro de los alimentos (son las proteínas, grasas y carbohidratos). Los micronutrientes, en cambio, están en pequeñas cantidades,  y por eso se les califica de “micro”. Algunos, como el calcio, el magnesio, el cloro, también pueden ser llamados "macrominerales", porque los requerimientos diarios se miden en cientos o miles de miligramos diarios, mientras que los minerales "traza" u "oligoelementos" se requieren en cantidades muy pequeñas, usualmente medidas en microgramos (a excepción, quizás, del zinc -15mg diarios- y el cobre -2mg-).

Los micronutrientes pueden ser clasificados en esenciales y no esenciales. Los esenciales sólo pueden ser obtenidos de la alimentación y los no esenciales son los que producimos, o debiéramos producir, en condiciones ideales. Esenciales o no, son ABSOLUTAMENTE  NECESARIOS PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO DEL ORGANISMO, por lo que si no podemos producirlos, por la razón que fuere, tenemos que tomarlos de los alimentos.

Los micronutrientes intervienen en la producción y trabajo adecuado de hormonas, enzimas y otras sustancias vitales para el crecimiento y desarrollo de nuestro cuerpo. Algunos, como la vitamina K, la coenzima Q10, la vitamina A, pueden ser producidos dentro de nuestros órganos; otros, como los ácidos grasos omega 3 y 6, los minerales y los fitonutrientes, sólo se encuentran en lo que comemos.

Los Calton usan una estupenda analogía en su libro NAKED CALORIES, para explicar que hace cada tipo de micronutrientes: las vitaminas son como los “toderos” (“utilities” en inglés, aquellas personas que pueden hacer un poco de todo); los ácidos grasos son contratistas altamente especializados; los micronutrientes accesorios son asistentes de construcción; los antioxidantes, son los que reparan; los minerales, son los arquitectos y capataces a cargo de la obra (nuestro cuerpo); y finalmente, los bloques usados en la construcción no son otros que las proteínas, grasas y carbohidratos. Aquí los Calton adjudican a los minerales un rol protagónico, y no les falta razón pues los minerales son indispensables para que cada uno de los otros micronutrientes puedan cumplir su misión.

1992 Earth Summit, Rio de Janeiro
Los minerales, lamentablemente, han ido declinando progresivamente en los suelos. Para 1992 se presentó un reporte estadístico en el Earth Summit de las Naciones Unidas que se llevó a cabo en Río de Janeiro, y las cifras de pérdida de minerales en los suelos fueron brutales. 
La región con menos depleción de los suelos fue Australia y la de mayor, América del Norte, principalmente Estados Unidos. ¿Causas? Uso masivo de fertilizantes químicos, erosión de los suelos porque no se rotan los cultivos, producción basada en cantidad y tamaño de la cosecha en vez de calidad nutricional.

Parte de la confusión que se ha generado durante decenas de años acerca de si necesitamos o no suplementarnos, proviene de información contradictoria generada por nutricionistas y agencias gubernamentales. Se utilizan tablas con requerimientos mínimos de micronutrientes que están desactualizadas, a pesar de las observaciones de científicos de la talla del Dr. Walter Willet, decano de nutrición en Harvard, y el Dr. Linus Pauling, doblemente premio nóbel, que defienden que nuestros alimentos no son suficientes.


La prestigiosa publicación Scientific American, en el segmento dedicado a Earth Talk, sostiene que la solución para una cosecha saludable (y, subsecuentemente, alimentos más nutritivos) yace en  cambiar las condiciones actuales de los suelos (Scientific American, April 27, 2011).

Mientras eso ocurre, además de alimentarnos de la manera más “natural y balanceada” posible, yo sugiero incluir suplementos de vitaminas y minerales a diario. Las políticas agrarias bien pueden cambiar para las generaciones futuras, pero si las generaciones presentes se siguen enfermando al ritmo actual, puede ser que no haya muchas “generaciones futuras”.

Como siempre, te invito a dejar tus comentarios.

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