lunes, 28 de mayo de 2012

El Poder de Curar a través las Redes Sociales


Hace unas semanas les conté del Dr. Mark Hyman y las Redes Sociales. Quiero compartir con ustedes la parte 2 de su artículo.

Un día encontré al Pastor Rick Warren, de la Iglesia Saddleback en California del Sur, en mi oficina. 
Después de su cita fuimos a cenar, y sobre un bol de sopa de remolacha y repollo, le pregunté sobre su iglesia – yo soy un doctor judío de New York y sabía poco sobre iglesias evangélicas.
http://www.saddleback.com/

Me comentó que su iglesia tenía 30.000 miembros y que se reunían en 5.000 grupos pequeños para estudiar, darse apoyo y crecer juntos. No era una mega iglesia sino miles de mini iglesias. 
Esa reunión me dio la idea de probar si a través del apoyo entre colegas, vecinos y amigos se podría crear salud.

Le pregunté: “¿por qué no elaboramos un programa y lo ponemos en marcha en estos grupos pequeños?”. Rick aceptó porque había bautizado recientemente 800 miembros de la iglesia, y después del número 500, se dijo a sí mismo: “wow, somos una iglesia obesa, estoy gordo, y necesito hacer algo”.
No necesitábamos expertos de salud altamente entrenados – excepto para diseñar el programa…

Así que hace poco más de un año, conjuntamente con Rick, el Dr. Oz, y el Dr. Amen (un pastor evangélico, un médico musulmán, uno cristiano y uno judío –lo que puede parecer el principio de un chiste malo), lanzamos el PLAN DANIEL – un experimento social para ver si el apoyo de la comunidad era más efectivo que la medicación o el cuidado médico tradicional para tratar y revertir enfermedad y crear salud.
El Plan Daniel (nombrado así por el Profeta Daniel de la Biblia, que resistió la tentación del rey de malas comidas) es un programa gratuito de bienestar que se distribuye a través de los grupos pequeños de la iglesia.


Pensamos que se registrarían unos cientos de personas, pero en la primera semana se inscribieron 15.000 personas, que en este último año han perdido 250.000 libras – el equivalente a 10 grandes camiones de refrescos. Siguieron miles de personas y muchas iglesias a nivel mundial.

De hecho, nos reunimos recientemente con líderes de iglesias en Atlanta y Bernice King, la hija de Martin Luther King, Jr., quien piensa que la enfermedad es una forma de violencia, y que la salud es un derecho humano básico. Dijo que la salud es una forma de no-violencia contra uno mismo, y que quería hacer de este programa parte del currículo de no-violencia del Centro King.

Nuestro experimento social funcionó.
Hicimos cambiar la biología usando los principios de la medicina funcional – la ciencia de crear salud a través de las intervenciones en el estilo de vida que optimizan nuestras REDES BIOLÓGICAS.
Hicimos que la conducta cambiara usando la comunidad y el poder de la presión positiva de vecinos y amigos y de las REDES SOCIALES.

Éstas personas no sólo perdieron un cuarto de millón de libras, también usaron menos medicación, y muchos de los que se hospitalizaban, necesitaron acudir menos al doctor. La gente reportó tener más energía, dormir mejor, presión sanguínea más baja, e incluso mejor piel e impulso sexual.
Un hombre me comentó que el año anterior había estado 4 veces en el hospital y necesitaba 9 medicamentos, y este año no se había hospitalizado en ninguna ocasión y sólo necesitaba un medicamento. 

La gente perdió 125 libras, 90 libras, 80 libras, ya no necesitaba insulina y no tenían diabetes, ni necesitaban medicar su hipertensión arterial – era como un bypass gástrico sin el dolor de la cirugía, los vómitos y la mala nutrición.
Y los que hacieron el plan acompañados, perdieron el doble de peso con respecto a los que lo hicieron solos.

E.O. Wilson, en su nuevo libro The Social Conquest of the Earth, comenta que la pertenencia y el poder de la presión grupal de los pares puede ser una fuerza tanto para el bien como para el mal, puede impulsar la guerra y la violencia, pero también puede ser una fuerza para sanar.

Esto fue una revelación para mi: la comunidad no sólo era un sistema para distribuir la educación de la salud. También era parte de la cura, y el grupo era la medicina.

Entonces, ¿qué hicimos?. Creamos un programa interactivo distribuido a través de múltiples medios – educación online, videos, artículos, recetas, webinars hechos completamente en grupos pequeños y en eventos de la comunidad. Hicimos esto en Saddleback cambiando la cultura – el Pastor Steve pasó de servir costillitas y donas en el desayuno a ser un campeón de la salud, literalmente les arrancaba las donas de la boca a los hombres en su grupo pequeño.

Más de 1000 personas se presentaron para ser voluntarios como campeones de salud para sus grupos. Cambiamos lo que se servía en los desayunos bíblicos, los menús en la refinería, incuso lo que la gente servía en sus casas y en sus grupos pequeños. La gente aprendió a crear salud junta – a comprar, cocinar, comer, hacer ejercicio y jugar juntos.

No tratamos enfermedad. No creamos un programa para perder peso. Les enseñamos como cuidarse por sí mismos, y combinando ese cuidado con el cuidado de cada uno de los otros, crearon un pequeño milagro – algo que ni el sistema de salud ni la reforma de ese sistema de salud han sido capaces de lograr.
En el sitio más improbable, una gran Iglesia, demostramos que una solución basada en la comunidad es más efectiva para tratar y revertir la enfermedad crónica que nuestro moderno sistema de salud. La gente ayudó a cada uno de los otros a crear salud.

Pienso que esta es la semilla de una oportunidad mayor. En cada casa, comunidad, escuela, lugar de trabajo u organización basada en la fe, hay campeones de salud esperando a que se les pida que hagan presencia y se ayuden entre sí para recuperar nuestra salud.

Ahora tenemos la visión de llevar esto a una escala de billones de personas y volver del revés el sistema de cuidado de la salud. Y esto es posible no sólo en países ricos. Peers for Progress creó programas pilotos en los países más pobres,


como Camerún, Uganda, Tailandia y Sur África, basados en esta fórmula de apoyo entre pares. Los programas para los grupos de apoyo entre pares han sido más efectivos que el cuidado médico convencional en la mejoría de la salud de los diabéticos y en disminuir 10 veces los costos del cuidado de la salud.

Así que después de la comida en Haití, cuando el terremoto, comencé a pensar que pasaría si podemos enfrentar este problema no uno a uno a uno en la consulta del médico y las clínicas, sino en decenas de millones de personas a la vez, en sus casas, en sus iglesias, en sus escuelas y en sus sitios de trabajo.

Qué pasaría si podemos tomar ese gran número de personas que están en capacidad de trabajar, pero que no están trabajando – y creamos un Cuerpo de Salud al estilo de los Cuerpos de Paz del Presidente Kennedy o a una llamada de acción que podría ser el equivalente a poner un hombre en la luna al final de la década.

Qué pasaría si creamos millones de trabajadores comunitarios de salud, si involucramos a nuestros latentes campeones de salud que ya están en cada comunidad y en cada organización; gente ayudando a gente, y que con un pequeño entrenamiento han probado que pueden producir mejores resultados que los doctores o nuestro sistema de salud para tratar el peor de los problemas de nuestra era.
Pensé “éste, quizás, no es un problema médico como una infección o un hueso roto; más bien, las enfermedades crónicas, como la diabetes y la obesidad, puede que sean enfermedades sociales y que nosotros necesitemos una cura social.”
Quizás es el poder de cada uno de nosotros, apoyándonos los unos a los otros, lo que pueda devolvernos nuestra salud.
La enfermedad aguda debe ser dejada a los hospitales, pero crear salud y curar la enfermedad crónica parece ocurrir mejor en la comunidad – con gente ayudando a gente, en los sitios donde cada uno de nosotros vive, donde comemos, cocinamos, aprendemos, trabajamos, jugamos y oramos
Allí es dónde encontramos salud.

Cuando estuve en la clínica de Paul Farmer en Haití, leí una placa en francés que decía “El hombre más feliz es el que hace felices a los demás.” 

Un antiguo proverbio africano dice que “si quieres viajar ligero, viaja solo, pero si quieres viajar lejos, viaja acompañado.”
¡Hagamos esto juntos!

¡Gracias Mark! ¡Esta iniciativa nos contagia a todos de esperanza!

¿Tienes comentarios? ¡No dejes de compartirlos con nosotros!

martes, 1 de mayo de 2012

Tendencias: Una Palabra de Moda en el Siglo XXI


Una de las cosas más maravillosas de las redes sociales, entre las cuales incluyo los blogs, aunque técnicamente no son redes sociales propiamente dichas, es que nos permiten comunicarnos a una velocidad extraordinaria.
Sin tener todo el poder que exhiben las páginas web, los blogs son una forma fácil de comunicar nuestras ideas; no requieren mayor pericia técnica, y algunos de ellos, como blogger, son totalmente gratuitos e intuitivos.

Hoy podemos encontrar blogs dedicados a muchísimos tópicos, pero mis preferidos son aquellos que agregan valor a la vida de las personas y que, aunque no proporcionan ganancias en dinero (la mayoría de ellos), sirven para informarnos, enseñarnos, curarnos, para orar, y como apoyo ante situaciones difíciles.
Es por ello que con frecuencia publico enlaces de los que más me gustan o con los que pienso pueden ser de mayor utilidad para mis lectores.

La Sopa de Tomate y La Sopa de Tomate Light se han convertido en excelentes aliados a la hora de cocinar rico y quiero compartir con ustedes una publicación reciente en estos blogs  en la que su autora, Cristina Gomes, nos cuenta sobre cómo convertir un pequeño espacio de la casa en una huerta. Y cuando digo pequeño, es que ni siquiera califica para balcón, es apenas una gran ventana de la que cuelgan varias jardineras.



Llevo ya algún tiempo viendo en la tele uno de los programas del que considero uno de los mejores chefs del momento, Jamie Oliver; en él, este cocinero británico enseña a la audiencia a cocinar ricas recetas sino que también ha dedicado parte de este show, llamado Jamie at Home (Jamie en casa), a crear una huerta en nuestra casa con los productos que más consumimos, con tips de cómo sembrarlos, cómo hacerlos orgánicos sin fertilizantes ni pesticidas químicos, usando animalitos que Papá Dios nos regaló para beneficio de nuestras matas, y cómo y cuando cosecharlos.

Foto original de: Making a difference by planting a garden, Snack Girl
Pues bien, parece que esta tendencia se ha extendido como las ramas de los guisantes, apoderándose de varios sitios web, afianzando sus brotes por todos lados. Ese es el caso que me he encontrado en la página de internet de Williams-Sonoma, una prestigiosa marca de los Estados Unidos relacionada a todos los campos de la cocina, y en la cual encontrarán bajo su nueva sección Agrarian, una cantidad de plantas de lechugas diferentes, semillas y plantas de hierbas y hasta árboles frutales que está vendiendo por este canal junto con diferentes herramientas para que los dedicados gourmets pongan en práctica la siembra de huertos en casa. Otra de las páginas donde he encontrado mencionado el tema de los huertos son la página de Facebook de Charvenca y la página web de Telemundo 51 de Miami, el blog de Snack Girl entre otras.

Yo ya me contagié de esta tendencia verde de cocina y he sembrado mi huerta pequeñita en el balcón de la casa, sembrando algunas hierbas aromáticas como el tomillo, el romero, la albahaca. orégano, y salvia; además, también sembré tomates (por supuesto, jeje) de dos variedades, pimientos y ají dulce hace casi dos semanas, y comparto acá algunas de las fotos de mis bebés recién nacidos.


Anímate, es divertido y desestresante, además después de todo será un orgullo comerte tus propios tomates ¿no te parece?

¡¡Excelente artículo!!

En esa tónica, pero a una escala mucho mayor, la Prof. Joan Gussow hizo un magnífico jardín a la orilla del río Hudson, en Nueva York, como nos cuenta en su hermosísimo libro This Organic Life, Confessions of a Suburban Homesteader (Esta Vida Orgánica, Confesiones de una Colono Suburbana).

Aunque no voy a ampliar hoy sobre contenidos orgánicos, si quiero dejarles como aperitivo que la cultura orgánica y los pequeños jardines caseros son una excelente defensa en el medio de esta botánica moderna que nos enferma con pesticidas, fertilizantes, y frutas y vegetales nutricionalmente empobrecidos.

Quiero invitarte, como ya lo hace Cristina en su blog, a que hagas comentarios. Son vitales para la comunicación y, porque no decirlo, para volver epidémicas estas tendencias.

lunes, 23 de abril de 2012

Dime con quien andas...

El Dr. Mark Hyman ha sido mi mentor "virtual" en diabetes a través de sus libros, blog, su página enInternet y sus videos. 
Quierocompartir hoy contigo algunos fragmentos de su charla en TEDMED 2012, recientementepublicados en su blog bajo el título “¿Pueden las Redes Sociales curar las enfermedades? Parte I”.


La semana pasada di una charla en TEDMED sobre cómo las Redes Sociales pueden ser unainesperada solución en nuestra crisis de salud. Hablé sobre...

…cómo podemosmanejar esta disparatada explosión de enfermedades crónicas degenerativasimpulsadas por el estilo de vida, como lo son la enfermedad cardiovascular,diabetes y obesidad (lo que yo llamo DIABESIDAD).

…pensar, siquiera,en cómo resolver este problema que le costará 47 trillones de dólares a laeconomía global en los próximos 20 años, y que para finales de esta décadaestará ocasionando la muerte de 50 millones de personas por año, el doble decualquier enfermedad infecciosa.
Mapa de Diabetes, 2011, Federación Internacional de Diabetes

…cómo podemospensar en un mundo dónde hay más gente son sobrepeso que hambrienta.

¿Cómo podemospensar en un mundo donde pronto habrá cerca de quinientos millones dediabéticos y mil millones de prediabéticos, y solo una fracción de doctores ytrabajadores de salud que los pueda atender? Estas no son enfermedades de losafluentes: ¡se expanden explosivamente en los países más pobres sobre latierra!


Era elprimero de Enero del 2010, y estos pensamientos me vinieron cuando terminé deleer un libro del Dr. Paul Farmer, quien logró tratar con éxito enfermedades comola tuberculosis y el SIDA, catalogadas como intratables, en lugares como Haití, Lima o Ruanda, 
a pesar de la extrema pobreza.

Paul se diocuenta de que no era necesario un nuevoavance en la ciencia, o una nuevamedicación, sino algo muy simple: reconstruir las comunidades y la conexiónrota entre ellas

La genialidad de Paul fue su visión de que la clave para resolver los problemas  no solucionables del sistema de salud radicabaen gente ayudando a gente, en el apoyo entre sí, en acompañarse el uno al otro en el camino a la salud, en acompañarse el uno al otro parareconstruir las comunidades con agua limpia, alimentos, y yendo a las casaspara asegurarse de que el vecino enfermo supiera cuándo y cómo tomar susmedicinas. 
Lo que resultó ser un mejor modelo para la distribución correcta delmedicamento o la información, ya que la comunidad se convirtió en parte de lamedicina, de la cura.

Public Domain, Wikipdia Commons
Ese mes deEnero del 2010 ocurrió el terremoto en Haití.  Me fui con Paul Farmer como parte de unamisión de ayuda, y en una de mis reuniones con la Dr. Alix Lassegue, delhospital más importante de Haití, tuve el conocimiento de que las causas másfrecuentes de admisión al hospital no eran la tuberculosis o el SIDA, sino ladiabetes, la hipertensión y la enfermedad cardiovascular, 90% de las cuales sonprevenibles o reversibles a través de cambios en el estilo de vida.
Estas enfermedadescrónicas han alcanzado cada esquina y cada persona del planeta. La mayoría de ellas,incluyendo el cáncer, el ACV, y aún el Alzheimer, tienen la misma causa o raíz.

Cerca del 80%de los diabéticos están en países pobres, ¡y la mitad de ellos (y casi todoslos prediabéticos) aún no saben de estos diagnósticos!

Allí en Haití, en medio de sangre, pus, y miembros y vidas amputadas, me di cuenta de que había estado demasiado inmerso en la biología delas enfermedades, y que había pasado por alto algo mucho más importante: que la mayoría de las enfermedades crónicasson, muy a menudo, una enfermedad SOCIALmás que un problema de biología.

Hoy en díasabemos que es más probable ser obeso si nuestros amigos son obesos, que el que nuestros padres sean obesos. 
Que los lazos genéticos pueden ser menos importantesque los lazos sociales, y que nuestras conexiones sociales y nuestra necesidadancestral de ser parte de una tribu, pueden ser el camino a la epidemia deenfermedades crónicas. 
Que puede ser que la SOCIOGENÓMICA, o cómo las redes sociales influencian la salud y laenfermedad y alteran la expresión genética, sea el lugar que debamos mirar paraencontrar la solución. 

No podemosmedicar nuestro camino para escapar de una mala dieta. Es un sinsentido tomar una estatinamientras nos comemos una hamburguesa doble con queso, papas fritas y unagaseosa.

Pero se hadescubierto una nueva droga que puede modular beneficiosamente miles de genes, potenciar la función de  docenas dehormonas, regular decenas de miles de redes de proteínas, y prevenir o incluso revertir la mayoría de las enfermedades crónicas. Trabaja más rápido, mejory es más barata que cualquier otra droga descubierta, y está al alcance de casicualquier persona en el planeta en este mismo momento…

Es la comida.
Sabemos que los alimentos no sólo soncalorías, son información, y puedenactualizar nuestro software biológico.

La mayoría delas enfermedades crónicas son una enfermedad de la alimentación. Comiendo nos metemos en el problema, y comiendo salimos de él. 

El colesterolalto no es una deficiencia de estatinas (un medicamento utilizado para bajarlo),así como la diabetes no es una deficiencia de Avandia (un medicamento usado enel control de esta enfermedad). No hacen que ninguno de estos problemasmejoren; con ellas sólo estamos “re-arreglando lassillas del Titanic”.

Las estatinasaumentan el riesgo de diabetes en mujeres en 48%, y Avandia, el bestseller #1 delos fármacos para el tratamiento de la diabetes, ocasionó casi 200.000 muertesdesde que entró en el mercado en 1999.

Las estatinas,diseñadas para prevenir los ataques cardíacos, causan diabetes, y losmedicamentos diseñados para tratar la diabetes están causando ataquescardíacos.

Ésto es el Farmagedón.

Después deHaití caí en cuenta de que la respuesta tenía que estar en otro lado. Si lasredes sociales pueden promover un estilo de vida que nos enferme, quizás podamosusar las redes sociales para crear salud.

Sabemos cómoprevenir, tratar e incluso revertir la diabetes y la enfermedad cardiovascular,pero hemos fallado miserablemente en hacerlo.
Podemoserradicar la diabetes tipo 2 de la misma manera en que el científico LarryBrilliant ayudó a erradicar la viruela.

Sin embargo,las personas se rinden cuando piensan en la obesidad y las enfermedadescrónicas que están matando a la mayoría de la población mundial.
Es demasiadoabrumador, demasiado grande. Pero yo no pienso que lo sea, yo creo que es unproblema pequeño, un problema local, un problema comunitario.

Después queregresé de Haití, algo en lo que comencé a pensar es que si estamos enfermos,el mejor lugar para crear salud puede no ser el consultorio del médico o laclínica, sino nuestra comunidad con un poco de ayuda de parte de nuestrosamigos.
Me di cuentade que sanar puede ser como ser parte de un equipo en los deportes.

Esta es la parte I. 
¡Tremendas reflexiones!

Comparte con nosotros qué piensas al respecto.

domingo, 15 de abril de 2012

Lo que me abruma de la leche


Aunque no soy vegetariana, y Dios nos hizo omnívoros, me invade una profunda tristeza e, inevitablemente, ira, cuando sé del trato que los productores de carne le dan a los animales destinados a alimentarnos. Lamentablemente somos colaboradores en gran manera, pues desviamos nuestros ojos de cómo se manipulan estos animales, sean reses, cerdos, aves, e incluso, peces.

Mis pacientes me miran con horror cuando les pregunto si saben que la leche de vaca tiene “un contenido permitido de pus”. Incluso he sido tildada de exagerada y de “comprar” falsas historias de “conspiración” alimentaria (y farmacéutica).

Parte de la obligación que tengo como médico, y como cristiana, sin embargo, me lleva en algunos momentos a usar mis artículos como una herramienta de denuncia para divulgar los materiales que llegan a mis manos. Hoy es uno de esos momentos.

Este sábado 13 de Abril recibí un correo del Dr. Mercola titulado “La bebida diaria que puede contener pus, sangre y drogas” (The Everyday Drink that May Contain Blood, Pus and Drugs).

No habla de una misteriosa bebida.
Se refiere a la leche, ese ícono de la alimentación, intocable y quasi santificado por los padres de familia, las juntas escolares y la comunidad médica.


No pude terminar de ver el video que viene incrustado dentro del artículo porque las imágenes son devastadoras. Ya antes había visto videos sobre el maltrato animal, básicamente aves y cerdos. Pero este video me resultó insoportable. Pero no por ello deja de ser real. El abuso inimaginable que sufren las vacas en las fincas lecheras de producción masiva es absolutamente criminal.

Como sé que muchos de mis lectores tampoco podrán pasar de los primeros minutos del video, seleccioné algunos titulares del correo, por llamarlos de alguna manera, y les dejo lo demás dentro del enlace al artículo del Dr. Mercola para que puedan leerlo completo si así lo desean.

Y para quienes califican esta clases de videos de amarillistas o manipulativos, todavía hoy en día existen “La Sociedad de la Tierra Plana”, una asociación que agrupa a quienes no creen que la tierra es redonda, y también los que desmienten el Holocausto aduciendo que es una producción de Hollywood.

La verdad perturbadora de los Sistemas de Alimentación de Animales Confinados
Cada vez hay menos granjas lecheras pequeñas, por lo que estos pobres animales se mantienen en terrenos yermos, sin ningún tipo de pasto, frente a comederos donde apenas pueden moverse, y hacinados de una manera muy similar a los prisioneros en los campos de concentración de la segunda guerra mundial.

Las vacas lecheras son constantemente mantenidas en ciclos de preñez y lactancia:
Pero son despojadas de sus crías cuando nacen, y no se les da tiempo a recuperarse del desgaste reproductivo. Se les administra, además, hormonas que incrementan su producción de leche, por lo que terminan en ciclos de mastitis (infección de las ubres), terriblemente dolorosos e incapacitantes.

Por qué se debe pasteurizar la leche:
Porque contiene pus, sangre y muchos patógenos, amén de hormonas, drogas antiinflamatorias y analgésicas, cuyos efectos no se modifican a pesar del proceso de pasteurización ni esterilización láctea.

La tortura de los terneros:
Los machos son llevados, apenas nacen, a subastas donde se les mantiene en condiciones terribles para garantizar que la carne sea tierna. Muchos de ellos mueren durante el proceso.
Las hembras, aunque más favorecidas por considerarse como futuros reemplazos, también tienen una alta tasa de mortalidad. ¿La causa? Mala alimentación y prácticas mutiladoras. Además, no tienen la menor posibilidad de contacto con las madres, lo cual es absolutamente antinatural, y una causa de estrés y sufrimiento tanto para las madres como para las crías.

Aunque hay más titulares, quiero finalizar aquí y dejarte esta reflexión: las vacas son animales gentiles y sociables. Debidamente cuidadas, viven hasta 25 años, en vez de sólo 4 a 6. ¿Qué podemos hacer para detener este abuso?

http://www.animals-angels.com/
Por lo pronto, te invito a difundir este mensaje. Visita e invita a otros a visitar la página de Animals' Angels, una Organización No Gubernamental europea que lucha por mejores condiciones para los animales que nos sirven de alimento.
Es lo mínimo que les debemos.

lunes, 9 de abril de 2012

Un Cerebro Vegetal

Quizás digas que tengo pasión por las nueces.
Y tienes razón. Pero he insistido en escribir sobre ellas porque me parecen un alimento natural absolutamente increíble. Hay, sin embargo, muchos mitos alrededor de su consumo, por lo que no tiene el puesto que se merece cuando seleccionamos qué comer.
Hoy quiero compartir contigo algunos hechos sorprendentes con respecto a este fruto seco, para que así saques tus propias conclusiones.

Históricamente su uso es milenario: al menos desde 7000 años antes de Cristo, de acuerdo a la página Walnuts California, y no solamente como alimento, sino también como medicina para el alivio o cura de numerosas enfermedades. Se cree que son originarias de Persia, desde dónde fueron exportadas hasta Grecia y Roma en los intercambios comerciales de la época.

La nuez proviene del árbol de Nogal, cuya madera es muy apreciada en la fabricación de muebles, en la construcción y para su uso en revestimientos interiores. 

Wikipedia Common, autor: Bóhringer Friedrich

Aunque está muy difundida globalmente, su obtención en los países tropicales puede ser limitada, pues no se puede cultivar localmente y proviene totalmente de la importación.

¿Qué hace de la nuez un alimento tan especial?
Lo primero que se me ocurre es compararla con un cerebro. La naturaleza tiene, a veces, sus maneras curiosas de recordarnos los beneficios de un alimento en particular, y creo que no es casualidad que la forma de la nuez sea tan parecida a la del cerebro.


¿Por qué creo que no es casualidad? Como lo mencioné en uno de mis artículos anteriores, es el único fruto seco o semilla de árbol que contiene Omega 3: en cada onza (28 gramos), hay 2,5 gramos de ácido alfa-linolénico (ALA), con una proporción muy aceptable de Omega 3 a Omega 6 (relación 1 a 4). El Omega 3 es indispensable como constituyente de las membranas de las neuronas y para la función cerebral. De ahí que me dé tristeza (para decir lo menos), que su incorporación en la alimentación sea desestimada y/o restringida por los nutricionistas (y sus parientes médicos), por considerar que aportan demasiadas calorías. 
Además, y esta es mi opinión, creo que el Gran Hacedor de todas las cosas tiene su forma muy particular de hacernos ver ciertas similitudes: un obvio parecido entre el cerebro y la nuez ya pelada, así como entre los recipientes, el cráneo y la cáscara de la nuez.

¿Y qué hay sus otros componentes? 
No menos sorprendentes: aportan, onza a onza, hasta 10 veces más folatos (una vitamina del grupo B) que la carne (!!!!!); casi la misma cantidad de proteínas que la merluza (4g vs 5g); la misma cantidad de fibra que las caraotas negras (frijoles), pero con menos carbohidratos (apenas 2g netos por onza de nueces). A esto podemos agregar que contienen antioxidantes, fitoesteroles, y son ricas en diversos minerales, entre ellos magnesio. 

En un artículo, publicado en el 2011 por la American Chemical Society, se califica a las nueces como el fruto seco con mayor contenido de antioxidantes beneficiosos para la salud cardiovascular, a pesar de lo cual la FDA recientemente obligó a Diamond Food, una de las mayores empresas norteamericanas dedicadas a proveer nueces, a desistir de imprimir en sus empaques afirmaciones sobre los beneficios cardiovasculares de las nueces, bajo la premisa de que si un alimento puede prevenir enfermedades, debe ser considerado como una droga (farmacológica), como puedes leer en la cita a continuación:


¿Qué tal? (Espero que te dé tanta rabia como a mí, aunque la exclamación que yo proferí fue bastante más fuerte, pero no la reproduzco aquí por respecto a mis lectores).

Hay otra ventaja al escoger las nueces como fuentes de antioxidantes: como generalmente se comen al natural (sin tostar), los antioxidantes no son dañados por el calor. Debo mencionar, sin embargo, que las nueces son susceptibles a la humedad y al calor, por lo que es muy importante mantenerlas en sitios frescos y secos, o bien, dentro del refrigerador (yo las pongo en la parte de los congelados, sobre todo si ya están peladas). 

Y por último, no nos olvidemos de que tienen un excelente índice de saciedad (lo que te deja más tiempo con el estómago satisfecho después de comerlas).
¿La cantidad? Una buena dosis diaria son unas 14 mitades (equivalente a 1 onza o 28g), aunque en el artículo de la American Chemical Society mencionan que hay beneficios aún con la mitad de esa cantidad.

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